Fe y Canto

Cantos y Esquemas Dominicales para preparar la música de la Misa

Ven, Ven, Señor, No Tardes

Entrada · Adviento

El mensaje del canto

«Ven, Ven, Señor, No Tardes», de Cesáreo Gabaráin, es una de las súplicas de Adviento más conocidas en las parroquias de habla hispana. Su estribillo retoma la antigua oración cristiana que cierra la Biblia, «Ven, Señor Jesús», y la convierte en un llamado insistente y confiado. Las estrofas describen un mundo que muere de frío, donde los hombres no se tratan como hermanos, que camina en una noche sin paz y busca una esperanza. La última estrofa lo dice con sencillez: al mundo le falta vida, luz, cielo y, sobre todo, le falta Cristo. El canto educa a la asamblea a mirar la realidad con honestidad, sin cerrar los ojos al dolor y a la injusticia, y a poner en Dios la esperanza de una humanidad renovada en el amor y la paz.

Se clasificó como canto de Entrada porque su estribillo en plural, «Ven, ven que te esperamos», une a toda la comunidad en una misma súplica al iniciar la celebración. El Tiempo Litúrgico es el Adviento, el tiempo de la espera del Señor que vino en Belén y vendrá en gloria, y puede usarse en cualquiera de sus domingos. También se indicó para la Bendición de la Corona de Adviento, ya que su imagen de un mundo a oscuras que espera la luz acompaña bien el encendido progresivo de las velas.

Sugerido para: Bendición de la Corona de Adviento

Letra y acordes

{title: Ven, Ven, Señor, No Tardes}
{artist: Cesáreo Gabaráin}

{start_of_chorus}
[D]Ven, ven Señor, no tardes.
[A7]Ven, ven que te espe[D]ramos.
[D]Ven, ven Señor, no tardes.
Ven [Em]pron[A7]to Se[D]ñor.
{end_of_chorus}

{start_of_verse: Estrofa 1}
El [D]mundo muere de frío,
el [A7]alma perdió el ca[D]lor,
los [D]hombres no son hermanos,
el [E]mundo no [E7]tiene a[A7]mor.
{end_of_verse}

{start_of_chorus}
[D]Ven, ven Señor, no tardes.
[A7]Ven, ven que te espe[D]ramos.
[D]Ven, ven Señor, no tardes.
Ven [Em]pron[A7]to Se[D]ñor.
{end_of_chorus}

{start_of_verse: Estrofa 2}
En[D]vuelto en sombría noche,
el [A7]mundo sin paz no [D]ve,
bus[D]cando va una esperanza,
bus[E]cando, Se[E7]ñor, tu [A7]fe.
{end_of_verse}

{start_of_chorus}
[D]Ven, ven Señor, no tardes.
[A7]Ven, ven que te espe[D]ramos.
[D]Ven, ven Señor, no tardes.
Ven [Em]pron[A7]to Se[D]ñor.
{end_of_chorus}

{start_of_verse: Estrofa 3}
Al [D]mundo le falta vida,
al [A7]mundo le falta [D]luz,
al [D]mundo le falta cielo,
al [E]mundo le [E7]faltas [A7]Tú.
{end_of_verse}

{start_of_chorus}
[D]Ven, ven Señor, no tardes.
[A7]Ven, ven que te espe[D]ramos.
[D]Ven, ven Señor, no tardes.
Ven [Em]pron[A7]to Se[D]ñor.
{end_of_chorus}

Video en YouTube: Ven, Ven, Señor, No Tardes

¿Te sirvió este canto?Suscríbete al canal y recibe cada semana los cantos del domingo.
Suscribirme

Comentarios

Bienaventurados

Ofertorio · Comunión · Tiempo Ordinario · Todos los Santos Autor: Lourdes C. Montgomery El mensaje del canto «Bienaventurados», de Lourdes C. Montgomery, pone en canto el programa de vida que Jesús proclamó en el Sermón de la Montaña. Los pobres, los que tienen hambre, los que lloran y los desamparados aparecen como los preferidos de Dios, a quienes se promete el Reino y el consuelo. El canto traduce esa enseñanza a la vida cotidiana: ser buen amigo, buen vecino, tender la mano y hacer de todos hermanos. El estribillo retoma las palabras de Jesús en Mateo 5: «Alégrense y llénense de gozo», porque la recompensa en el cielo es grande. Invita a una alegría que no depende de la comodidad, sino de la confianza en las promesas de Dios y de la práctica concreta de la caridad.

Oración de San Francisco

Comunión · Acción de Gracias · Salida · Tiempo Ordinario · San Francisco de Asís Autor: Sebastian Temple El mensaje del canto «Oración de San Francisco», de Sebastian Temple, pone música a la conocida oración atribuida al santo de Asís y la convierte en una súplica sencilla: que nuestra vida sea un canal por donde pase la paz de Dios. Su frase clave, «Hazme un instrumento de tu paz», resume la actitud del discípulo que deja de mirarse a sí mismo para servir. El canto recoge el espíritu de las bienaventuranzas, donde son dichosos los que trabajan por la paz, y la paradoja pascual del grano de trigo que muere para dar fruto: dando se recibe, perdonando se es perdonado, muriendo se renace. Invita a la asamblea a pedir un corazón que consuele, comprenda y ame sin esperar nada a cambio.

Fe y Canto

Cantos y Esquemas Dominicales para preparar la música de la Misa

Buscar este blog